Todos sabemos que el liderazgo no se trata sólo de alcanzar metas o alcanzar objetivos. Cuando imaginamos a un buen líder, pensamos en alguien que es capaz de inspirar, motivar, guiar, apoyar y empatizar con sus empleados. Pueden conectarse con personas en un nivel más profundo. Esto requiere inteligencia emocional.
La inteligencia emocional es esencialmente la capacidad de comprender nuestras propias emociones, lo que a su vez nos permite reconocer las emociones de los demás y sentir empatía por ellas, dice Jerry Colona, entrenador de liderazgo y autor de “Reboot: Leadership and the Art of Growing Up”.
No podemos exagerar la importancia de la inteligencia emocional en el liderazgo. De hecho, un estudio de investigación de 2014 señala que la diferencia entre una persona y un líder brillantes es su inteligencia emocional.
En este artículo, exploramos la importancia de la inteligencia emocional en el liderazgo, así como algunas estrategias para desarrollar su inteligencia emocional y aplicarla en escenarios de liderazgo.
¿Qué es la inteligencia emocional?
Antes de profundizar en cómo mejorar su inteligencia emocional, asegurémonos de que todos estamos en sintonía sobre lo que realmente es.
La inteligencia emocional es nuestra capacidad para comprender y gestionar nuestras propias emociones y las de los demás. Se trata de ser consciente de lo que sientes, por qué lo sientes y cómo expresar esos sentimientos de forma eficaz. También se trata de comprender a los demás y aprender a sentir empatía, reaccionar y cooperar con los demás en función de sus emociones.
Este término fue mencionado por primera vez en 1964 por Michael Beldoch en su obra “Sensibilidad a la expresión del significado emocional en tres modos de comunicación”. Posteriormente hubo otros científicos que escribieron sobre el EQ, pero se volvió muy utilizado y popularizado gracias al psicólogo Daniel Goleman, a quien mencionamos al principio.
Gracias a su libro “Inteligencia emocional: por qué puede importar más que el coeficiente intelectual” en 1995, el EQ se convirtió en un término ampliamente conocido. La conexión con el liderazgo fue clara para muchos desde el principio, y Goleman comentó que existe una fuerte conexión entre la inteligencia emocional y el liderazgo exitoso, llegando incluso a afirmar que sentía que a menudo era la diferencia entre un buen líder y uno malo.
Reconocer los 5 elementos de la inteligencia emocional
Goleman escribió que la inteligencia emocional se reduce a cinco elementos principales, que captan bien los aspectos clave del EQ:
- Autoconciencia: Ser capaz de reconocer sus propias emociones y comprender sus tendencias y factores desencadenantes.
- Autorregulación: Gestionar sus respuestas emocionales controlando sus reacciones e impulsos.
- Motivación: Ser consciente de lo que te motiva a ti y a los demás.
- Empatía: Reconocer cómo se sienten los demás para poder relacionarnos con ellos de forma más eficaz.
- Habilidades sociales: Gestionar las relaciones y establecer una buena relación con los demás.
Notarás que tenemos publicaciones sobre cada uno de estos temas, porque son aspectos críticos para ser un gran líder. Al dominar estas áreas, podrá manejar mejor los desafíos, conectarse con su equipo y sacar lo mejor de quienes lo rodean.
Un líder emocionalmente inteligente mantiene la calma bajo estrés, resuelve conflictos con empatía y motiva a su equipo a través de la inspiración en lugar de la intimidación.
Ahora que entendemos los conceptos básicos, veamos el costo que tiene para los líderes tener una baja inteligencia emocional.
La importancia de la inteligencia emocional en el liderazgo
Estas son algunas de las razones por las que la inteligencia emocional es importante en el liderazgo:
Comunicación efectiva
La inteligencia emocional nos ayuda a comunicarnos con empatía. Si realmente podemos entender de dónde viene alguien, podemos adaptar nuestro mensaje y estilo de comunicación para que sean más efectivos en función de la situación.
Mayor motivación
La inteligencia emocional nos ayuda a comprender qué motiva a cada miembro del equipo. Comprender las pasiones y los objetivos de una persona puede ayudarnos a motivarla e incentivarla a hacer su mejor trabajo, lo que a menudo se traduce en una mayor productividad.
Mejor toma de decisiones
La toma de decisiones eficaz no se trata sólo de lógica; las emociones también juegan un papel importante en ello. La inteligencia emocional nos ayuda a tomar decisiones que no sólo tienen sentido en el papel, sino que también resultan adecuadas para todos los involucrados.
Mayor retención de empleados
La inteligencia emocional nos ayuda a conectar con los empleados y vincularnos con ellos. Es más probable que los empleados se queden si se sienten vistos, valorados y apoyados.
Gestión exitosa de conflictos
Los conflictos son inevitables en cualquier equipo u organización. La inteligencia emocional nos ayuda a mediar y resolver conflictos con éxito.6 Los líderes esencialmente deben ser el pegamento que mantenga unido al equipo y que todo funcione sin problemas.
Mayor sensibilidad cultural
En un lugar de trabajo cada vez más diverso y globalizado, tener inteligencia emocional nos ayuda a navegar en los lugares de trabajo con sensibilidad cultural. Nos ayuda a apreciar y respetar las diferentes perspectivas, fomentando un entorno inclusivo para todos.
El CI (coeficiente de inteligencia) alguna vez fue considerado el estándar de oro para determinar el éxito. Sin embargo, las investigaciones ahora muestran que el CI contribuye sólo en un 20% al éxito, mientras que el EQ (cociente emocional) contribuye en un 80%. El EQ se considera una cualidad vital en el siglo XXI.
El liderazgo humanizado es una forma de liderazgo que pone a las personas en el centro de todas las decisiones y acciones. Es un enfoque que reconoce la importancia de tratar a las personas como seres humanos completos, con sus necesidades, emociones y valores.
El manual del líder humanizado es una guía que busca proporcionar a los líderes las herramientas y conocimientos necesarios para desarrollar su liderazgo de una manera que fomente el bienestar y el crecimiento de las personas que lideran.
¿Cuál es la diferencia entre un líder con EQ alto y un líder con EQ bajo?
EQ tiene una influencia significativa en ser un líder eficaz, porque se relaciona con comportamientos de gestión clave, incluida la comunicación, cómo genera confianza y cómo maneja situaciones estresantes.
Los líderes que tienen problemas con el EQ a menudo luchan en esas áreas, lo que puede generar conflictos con su equipo, miembros del equipo no comprometidos y dificultad para conseguir aceptación y apoyo para sus ideas. Pero los líderes con un EQ bajo tienen más que simples problemas de relaciones interpersonales con sus equipos: también pueden resultar bastante costosos para su empresa.
Desarrollar habilidades de inteligencia emocional
Estas son algunas estrategias que pueden ayudarte a desarrollar tus habilidades de inteligencia emocional:
Mejore su autoconciencia
La inteligencia emocional surge de comprender sus propios sentimientos y reacciones ante las situaciones; solo entonces podrá saber realmente de dónde viene la otra persona y ser sensible a sus experiencias emocionales, dice Colona. Recomienda acostumbrarse a sentarse consigo mismo y prestar atención a sus emociones para desarrollar la autoconciencia.
Escuche activamente
Todos somos culpables de quedarnos dormidos durante las conversaciones. Sin embargo, la escucha activa puede ser una herramienta poderosa. Cuando hables con alguien, asegúrate de escucharlo activamente, prestándole toda tu atención y reflexionando sobre sus palabras. Ponte en su lugar para comprender mejor cómo podrían haberse sentido en una situación determinada.
Haga una pausa antes de reaccionar
Todos hemos dicho cosas en el calor del momento que desearíamos poder retractarnos. Desarrolla el hábito de hacer una pausa antes de responder a situaciones cargadas de emociones, dándote tiempo para elegir una respuesta reflexiva. Si aún no está listo para responder, siempre puede decirle a la persona que se comunicará con ella.
Adapte su estilo de comunicación
Trabaje para adaptar su estilo de comunicación a diferentes situaciones. El encanto puede funcionar mejor en algunas situaciones, pero en otras puede ser necesaria la asertividad. Es importante conseguir el ambiente adecuado.
Proporcione comentarios constructivos
Aunque apesta, a veces tenemos que dar comentarios negativos a las personas. Entregue la retroalimentación de manera constructiva y solidaria, enfocándose en mejorar en lugar de culpar.
Busque comentarios
Los comentarios deben ir en ambos sentidos. Solicite periódicamente a los miembros de su equipo comentarios sobre su estilo de liderazgo. Pregúnteles cómo puede hacerlo mejor y anímelos a ser honestos con usted, sin restricciones.
Aprenda de la experiencia
Desarrollar la inteligencia emocional es un proceso continuo, dice Colona. Reflexionar sobre situaciones desafiantes para identificar áreas de mejora y crecimiento.
El coste de la baja inteligencia emocional para los líderes
Travis Bradberry, presidente del centro de formación en inteligencia emocional TalentSmart y autor de Emotional Intelligence 2.0, afirma que la falta de inteligencia emocional entre los líderes puede causar daños importantes a una organización.
“Los líderes condicionan el estado emocional de la organización… Entonces, cuando son ineficaces, cuando dan malos ejemplos de cómo tratan a otras personas, eso se refleja en toda la empresa”.
El resultado de esto puede ser desde una alta rotación de empleados hasta un comportamiento cada vez más tóxico entre los empleados.
Por ejemplo, un estudio realizado por la investigadora Christine Porath y su equipo de la Universidad de Georgetown encontró que el costo del liderazgo con un EQ bajo es significativo:
- El 63% de los empleados perdió el tiempo evitando al líder con bajo EQ.
- El 75% de los empleados dijo que su compromiso con su trabajo había disminuido.
- Y el 12% renunció a su trabajo específicamente debido a un mal liderazgo.
Al principio, EQ puede haber parecido un lujo o un concepto opcional en el que invertir, pero con suerte, ahora verá cuánto afecta su liderazgo y cómo realmente puede costarle a usted y a su empresa si tiene poca inteligencia emocional.
Fomente una cultura de equipo positiva
Trabajar en un entorno tóxico puede resultar muy estresante y desmotivador. Es importante utilizar su posición como líder para crear una cultura de equipo positiva.10 Fomente un entorno donde se valoren la comunicación abierta y la colaboración. Planifique actividades de formación de equipos que ayuden al vínculo del equipo.
Practica la atención plena
Los ejercicios de meditación y atención plena pueden ayudarte a mejorar tu autoconciencia y sensibilidad emocional. Desarrollar la inteligencia emocional es un proceso interminable que cambia y crece con la introspección, dice Colona.
Emule sus modelos a seguir
Piense en el mejor jefe que haya tenido; probablemente sea alguien que entendió sus desafíos, celebró sus éxitos y abordó las conversaciones difíciles con empatía. Pregúntese qué harían en una situación determinada.
Explore recursos
Existen varios libros, artículos y talleres destinados a ayudar a las personas en puestos de liderazgo a mejorar la inteligencia emocional. Además de explorar estos recursos, también podría resultar útil buscar consejo y orientación de un mentor o entrenador de liderazgo.
Aplicación de la inteligencia emocional en escenarios de liderazgo
Estos son algunos escenarios que podría enfrentar como líder, así como algunas sugerencias sobre cómo manejarlos con inteligencia emocional.
Construyendo un nuevo equipo
Imagínese liderando un nuevo equipo con miembros de diferentes orígenes personales y profesionales. Nadie conoce realmente a nadie y no todos están en la misma página todavía.
Tómese el tiempo para conocer a cada persona y comprender sus puntos fuertes. Programe reuniones de equipo periódicas donde las personas discutan estrategias, ideas y problemas. Fomentar la colaboración y el trabajo en equipo. A través de actividades de formación de equipos, cree un espacio para que las personas se vinculen entre sí.
Lidiar con el cambio
Imagine que su empresa está atravesando una reestructuración importante, lo que genera incertidumbre entre su equipo. Todo el mundo está muy estresado y ansioso y se pregunta qué significa esto para ellos.
Abordar abiertamente los cambios, compartiendo tanta información como se le permita. Responda las preguntas con honestidad, reconozca las emociones involucradas y ofrezca su apoyo. Involucrar activamente al equipo en el proceso de transición.
Dar retroalimentación
Quizás una de las partes más difíciles de un trabajo sea dar comentarios negativos a alguien. No quieres herir sus sentimientos, pero tienes que hacer lo que tienes que hacer.
En lugar de simplemente señalar errores, inicie la conversación reconociendo sus esfuerzos. Intente ofrecer comentarios específicos, centrándose en la mejora en lugar de en la crítica. Ofrézcales el apoyo o los recursos que necesiten para mejorar.
Manejo de conflictos de equipo
Si hay conflicto en su equipo, puede generar tensión y tensión. El conflicto pone a todos al límite y las emociones tienden a agudizarse.
Comprenda el problema desde todos los ángulos. Reconozca las frustraciones de todos y aborde sus preocupaciones. Reunir a las personas para encontrar una solución justa y equitativa. Cree un ambiente donde todos se sientan escuchados.
Manejando una crisis
De repente, su equipo se enfrenta a una crisis inesperada. La gente no está segura de qué hacer o cómo manejarlo.
Es importante que mantenga la calma y la compostura. Hazte cargo y elabora un plan. Dé a todos instrucciones claras para que sepan qué hacer. Reconozca el estrés que todos sienten, pero demuéstreles que confía en su capacidad para superar el desafío.
Celebrando los logros
Su equipo ha completado con éxito un proyecto desafiante o ha logrado un objetivo importante.
Tómese el tiempo para celebrar el éxito con el equipo. Mencione a todos los miembros del equipo y reconozca sus contribuciones. Propóngase recompensar sus logros.
Tenga en cuenta
Podemos mejorar nuestras habilidades de liderazgo trabajando en nuestra inteligencia emocional. Este es un proceso continuo y si seguimos trabajando, podemos seguir mejorando con el tiempo. Es importante sintonizarnos con nuestras propias emociones y las de las personas que nos rodean, para poder liderar con empatía y sensibilidad.