Quienes buscamos construir un matrimonio feliz probablemente ya hemos reconocido el hecho de que el amor es la base de todo.  Por su propia naturaleza, es fuerte, dinámico, creativo y, por lo tanto, siempre nos pone en movimiento.  Por lo tanto, nuestros objetivos de relación deberían ser mantener siempre nuestro matrimonio próspero en medio de todas las circunstancias.

Sin embargo, para mantener la llama del amor encendida en nuestro matrimonio, es necesario estar atentos a algunos aspectos importantes, uno de ellos es evitar la rutina.

Al hablar de rutina, me refiero al hecho de que las cosas se hagan de forma mecánica y por mera costumbre.  Esto lleva a la monotonía, es decir, a hacer siempre lo mismo, a la misma hora y de la misma manera.

Al principio

Al principio, todo era bonito, disfrutábamos de lo que hacíamos y nos encantaba pasar tiempo juntos.  Con los años, las cosas han dado un giro completo y empezamos a sentir que el amor se nos ha pasado o incluso se ha acabado.

Incluso si el matrimonio va bien, tendemos a dar por sentado los objetivos de nuestra relación.

Para algunos de nosotros, la vida puede ser muy agitada.  Hay demasiadas demandas de nuestro tiempo.  Sin embargo, a pesar de todas las actividades que exigen nuestro tiempo, energía y atención, es el amor de la pareja casada el que debe servir de base.

La relación matrimonial se desarrolla y evoluciona naturalmente en fases.  Por ejemplo, durante el noviazgo el enamoramiento es una época llena de descubrimientos.

Suele estar marcado por la jovialidad de la pareja, rodeada de innumerables opciones de actividades, y donde queda muy poco tiempo incluso para pensar en la rutina.

La realidad de la vida se impone

Luego, el noviazgo llega con las realidades de esa fase, donde se profundiza el conocimiento y surgen los pensamientos, ideas y planes para la boda.  En este momento también es muy raro que la rutina llegue a la pareja.

Incluso en los primeros meses o años de matrimonio, el clima de descubrimiento y entusiasmo mantiene los objetivos de la relación al estilo “luna de miel”.  Luego, si Dios quiere llega el embarazo, los hijos, las preocupaciones profesionales y el tema de las finanzas, etc.

Es entonces cuando el enfoque de nuestro matrimonio cambia.

Es en este momento cuando, si no estamos atentos y sin que nos demos cuenta, la rutina se establece y puede socavar las estructuras que el amor tardó en consolidar.

La rutina puede nublar nuestra capacidad de percibir que hay un problema.  Con el paso de los años, las cosas que parecían atractivas pueden convertirse en rutinarias y acabar aburriéndose.

Sin embargo, aquí es cuando tenemos que preguntarnos: “¿cómo podemos escapar de la rutina en nuestro matrimonio?”.  Antes de entrar en mis recomendaciones sobre los objetivos de la relación para luchar contra la rutina, me gustaría que leyeras la entrada de mi blog:  “La vida después de tener hijos: 10 claves para mantener una relación próspera”.  En este artículo te ofrezco algunos consejos para afrontar este reto y ponerte en marcha para que tu matrimonio siga siendo fuerte.

Elegir casarse y compartir la vida con alguien es una de las decisiones más importantes que se pueden tomar en la vida.

En una charla práctica y reveladora, el psiquiatra George Blair-West comparte tres claves para prevenir el divorcio.

Objetivos de la relación para combatir la rutina

Hay ciertos comportamientos que pueden afectar a un matrimonio.  En el artículo titulado “7 comportamientos que arruinan una relación”, la Dra. Lisa Firestone nos hace partícipes de estos comportamientos y de las formas de crear una relación más satisfactoria.

Teniendo esto en cuenta, permíteme que me tome un momento para compartir algunos objetivos de la relación, que considero son los más importantes para salir de la rutina.  Te animo a ponerlos en práctica para que tu matrimonio sea fructífero, feliz y renovado por el amor cada día.

No perder la curiosidad

Nunca pierdas el interés por descubrir nuevas facetas de tu cónyuge.  No importa el tiempo que llevemos casados.  Siempre hay una oportunidad de conocer algo nuevo de tu cónyuge.

Hay que evitar la tendencia a afirmar que se sabe todo lo que hay que saber sobre los cónyuges.  El hecho es que, a medida que la relación avanza, los cónyuges deben establecer nuevas prioridades, objetivos e imponerse retos que los mantengan en constante desarrollo.

Utilice la creatividad para sorprender a su cónyuge

No espere a las ocasiones especiales, como el cumpleaños o la Navidad, para hacer un regalo a su pareja.  Un día que no sea una fecha especialmente especial, piense en un detalle que sorprenda a su cónyuge.

Piensa en las cosas que le gustan a tu cónyuge.  No es necesario que te salgas del camino en este caso.  La idea es centrarse en detalles que se salgan de lo común y que sepas que harán sentir bien a tu cónyuge.

Otra cosa que puedes considerar es comprar un regalo sencillo que demuestre que siempre piensas en tu cónyuge.  Recuerde que lo importante no es el precio, sino el detalle.

Un buen ejemplo de algo interesante, creativo y fuera de lo común para hacer es el proyecto de bricolaje en yeso que aparece a continuación.  No sólo es inusual, sino que también aumenta el compromiso de la pareja.

Realice actividades fuera de su rutina diaria

Planifique un fin de semana en la playa, vaya de excursión a la montaña o al campo, planifique una visita a un museo de arte.  Intenta hacerlo al menos una vez al mes.  La idea es ser flexible, considerado y comprensivo con el otro.

Esto se consigue disfrutando primero de una actividad que le guste a la esposa.  Luego, la siguiente vez, una que le guste al marido.

Estar dispuestos a cambiar el escenario y probar algo inesperado

Acuerden reunirse después del trabajo y tener una cena ligera en un lugar económico.  Incluso pueden acordar disfrutar de una cena en el teatro o una noche en el cine, una partida de minigolf o una cita en una cafetería.

Es posible que quieran encontrar la manera de tener encuentros íntimos a diferentes horas y de vez en cuando, en un lugar distinto al de casa.

Estar dispuesto a cambiar el escenario y probar algo inesperado

Tener una cita para cenar sin los niños

Es preferible una cita nocturna.  Sin embargo, si esto no es posible, puedes llevar o dejar a tus hijos con alguien de confianza y tener una cena a la luz de las velas en casa.

Reafirme su amor por su cónyuge

Todos tenemos siempre la necesidad de sentirnos amados.  Tened en cuenta todo lo que habéis hecho durante el noviazgo.  Recupera esa magia. Envía mensajes de amor a través del correo electrónico, el chat o el teléfono móvil.

Hay una forma de utilizar las redes sociales en beneficio mutuo.

Utiliza la mensajería para estar en contacto con tu cónyuge con una simple nota o mensaje que diga:  “te quiero”, “te echo de menos”, etc.

Eso ayuda a mantener viva la pasión.

No tenga miedo de mostrar afecto

No tenga miedo de mostrar afecto.  No dé por sentado que su cónyuge le quiere.  ¿Ha visto a una pareja mayor sentada en un banco del parque cogida de la mano?  Qué hermosa imagen es… ¿no debería ser lo mismo en todas las etapas del matrimonio?

Hagan actividades juntos

Practicad un deporte o juegos de mesa como el tenis, el senderismo, la natación, el ajedrez, el ping-pong, el ciclismo, el baile o el footing.  Está demostrado que el ejercicio aporta energía, da vitalidad e incluso estimula la glándula de la felicidad, así que ¿por qué no elegir uno de ellos y practicarlo con la persona que amas?

Leed un libro juntos y comentadlo.  A veces, algunos de estos libros son llevados al cine.  Si es el caso, podemos ir juntos con nuestro cónyuge a verla y compararla con el libro.

Cocinar juntos.  Aunque hay que comer todos los días, podemos variar nuestras comidas y utilizar nuestra creatividad, así como la ayuda de nuestro cónyuge para prepararlas.

Anotar las fechas y eventos importantes.  Añadir fotos y vídeos.  La historia familiar es un legado innegable para las generaciones futuras.

Cambia la colocación de los muebles para dar un nuevo aspecto a tu casa.  Salid juntos a buscar alguna decoración que os guste, como plantas, flores, un cuadro, una alfombra, una lámpara.

Haced un jardín o haced algo de jardinería juntos.  Esta actividad requiere dedicación, pero los frutos del trabajo mutuo no son sólo físicos, sino que el disfrute eleva tu alma y estrecha tu relación.

Sin embargo, todo depende de nuestra forma de entender el amor.  Por ello, te recomiendo los siguientes libros de fácil lectura para darte algunas ideas:

Hagan actividades juntos pareja

Encuentre amigos comunes

Invita a amigos que tengan valores en común con los tuyos para pasar y compartir momentos agradables juntos.  La sociabilidad es importante en la vida de todo ser humano y es sano y necesario romper la rutina en el matrimonio.

Consideren hacer un proyecto de servicio juntos

Siempre hay algún servicio que podéis ofrecer, ya sea a algún niño, a un vecino, a la comunidad, a vuestra iglesia, etc.  Dedicar tiempo a ayudar a resolver las necesidades de los demás, sirve para olvidarse de uno mismo por un momento y hace que los cónyuges se sientan útiles, además de felices.

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– Recuperarás tu matrimonio desde el amor incondicional, sin desgaste, sin exigencias.

– Te convertirás en la pareja deseada y desde ahí, él no se resistirá a dar el cambio que has pedido a gritos.

– Lograrás tener un matrimonio consolidado, NO desde la sumisión, sino desde el amor que no juzga pero que sabe que merece.

– Colocarás la “balanza en desequilibrio” y la vida como por arte de magia se encargará de darte el resultado que sueñas.

– Dejarás de sufrir creyendo que él ya no te ama.

– Conocerás más de 40 prácticas a las que él no se podrá resistir y comenzará a valorar la mujer que tiene.

Cierto grado de rutina puede proteger el matrimonio

Cierto grado de rutina puede proteger el matrimonio

Tiempo reservado sólo para la pareja

Una rutina es algo que se espera. Lo haces sin pensar. Una rutina es realmente lo que tiene prioridad y lo que elegimos para llenar nuestro tiempo. Y si algo más intenta superar ese tiempo, te apegas a la rutina de todos modos.

Si te piden que salgas con tus amigos la noche que tienes planeada una cita con tu pareja, dices que no a tus amigos y cambias la fecha. Si has estado lejos de tu cónyuge varias noches seguidas y te presionan para que te comprometas a pasar otra noche fuera, eliges pasar tiempo con tu cónyuge porque es más importante.

Las rutinas en el matrimonio también actúan como un límite. Algunas parejas se casan y continúan con el mismo estilo de vida de salir como lo hacían estando solteros. Esto no es del todo malo, pero si el marido o la mujer nunca están cerca y siempre salen con los amigos, entonces se está descuidando la relación en lugar de cultivarla. La tentación del adulterio o de las aventuras emocionales puede aparecer de forma inesperada. He visto cómo destruyen matrimonios.

El peligro de cualquier rutina es hacerlo simplemente porque tienes que hacerlo, así que es importante recordar por qué lo haces y mantener el corazón y la alegría en todo ello. No se trata de ser legalista o anticuado, sino de dar a tu cónyuge el tiempo que se merece para proteger tu matrimonio de cualquier cosa que pueda derribarlo.

Decidir qué será la rutina

En los últimos años, estas rutinas han ayudado a construir la unidad en nuestro matrimonio:

Comer juntos al menos una vez al día

Para nosotros, suele ser el desayuno. Nos esforzamos por hacer una comida en familia cada noche, pero el horario de trabajo de mi marido no siempre le permite estar en casa cuando los niños están arañando mis pies para comer. Hay algo en comer juntos que te une.

Asistir a la iglesia todos los domingos(si son creyentes)

Adorar al Señor juntos y ser alentados por el cuerpo de Cristo ha fortalecido nuestra relación a pasos agigantados. En la iglesia, somos honestos acerca de nuestras luchas y sabemos que la gente estará orando por nosotros. Además, comentar el sermón de nuestro pastor de camino a casa nos ha ayudado a acercarnos espiritualmente.

Asistir a la iglesia juntos

Programe una noche de cita cada dos semanas

A veces fracasamos en esto, especialmente cuando se trata de contratar a una niñera, olvidarnos de planificar, las finanzas, etc., pero nos esforzamos por ello y nunca nos arrepentimos cuando salimos y disfrutamos el uno del otro como lo hacíamos cuando éramos novios. Además, esto demuestra a nuestro hijo de 3 años que nuestro matrimonio es lo más importante.

Planificar los próximos eventos

Solemos planificar los viajes, las fiestas de cumpleaños, las salidas, los familiares que vienen a la ciudad, las salidas nocturnas de chicas/chicos, etc. en una noche de la semana para saber lo que está por venir en el calendario y que no nos pille desprevenidos. Esto nos ayuda a estar en sintonía con la comunicación regular.

Crear tradiciones navideñas divertidas

Todos los años, miramos las luces y nos ponemos en plan Starbucks una tarde, unos días antes de Navidad. Celebramos una buena cena de Nochebuena, abrimos un regalo y leemos a nuestros hijos La noche antes de Navidad. Todos los años nos hace ilusión volver a vivir esas tradiciones juntos.

Obviamente, con las rutinas hay espacio para flexibilizar y permitir la espontaneidad. La vida pasa y algunas noches no tenemos tiempo para conectarnos como nos gustaría. Pero nuestro objetivo es esforzarnos por conseguirlo.

El objetivo de centrarse en las rutinas es ayudar a proteger el tiempo que usted y su cónyuge tienen juntos. Las rutinas te ayudan a decir “no” para que puedas mantener mejor tus prioridades. La comunicación abierta surge de pasar tiempo de calidad juntos y la confianza se construye cuando proteges tu matrimonio de esta manera.

Conclusión

Tenemos que luchar para no caer en la rutina afrontando los retos de la vida en nuestro matrimonio de forma objetiva.  Tenemos que aprender a afrontar estos retos como pareja.

Es importante mencionar que en nuestro matrimonio debe haber un acuerdo mutuo, compañerismo, espontaneidad, un buen espíritu sin tener miedo a probar cosas nuevas.

En nuestro matrimonio debemos motivarnos mutuamente y no dejar que los días, los meses y los años sean siempre iguales.

La vida no tiene que vivirse de forma estática y sin cambios.

La vida consiste en crecer, y a medida que envejecemos en el amor con nuestro cónyuge, también crecemos en corazón, alma y experiencia.

Sobre todo, evitar la rutina nos ayudará a compartir con nuestros cónyuges el viaje de la vida lleno de sorpresas cada día.

¿Qué has hecho para evitar caer en la rutina en tu matrimonio?  ¿Qué ha funcionado y qué no?  Me encantaría escuchar tus opiniones.

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