Tienes que tomar decisiones grandes y pequeñas a lo largo de cada día de tu vida. ¿Qué quieres desayunar? ¿A qué hora debes quedar con un amigo para cenar? ¿A qué universidad quieres ir? ¿Cuántos hijos quiere tener?

Cuando tomamos una decisión, nos formamos opiniones y elegimos acciones mediante procesos mentales en los que influyen los prejuicios, la razón, las emociones y los recuerdos. El simple hecho de decidir apoya la idea de que tenemos libre albedrío. Sopesamos los beneficios y los costes de nuestra elección y luego afrontamos las consecuencias. Los factores que limitan la capacidad de tomar buenas decisiones son la falta de información o la información incompleta, los plazos urgentes y los recursos físicos o emocionales limitados.

¿Cuáles son los tipos de toma de decisiones?

Cuando las personas se encuentran en una situación conocida, sus decisiones suelen ser rápidas y automáticas, basadas en una larga experiencia sobre lo que funciona y lo que no. Sin embargo, cuando se enfrentan a una situación en la que nunca han estado, tienen que tomarse el tiempo necesario para sopesar los posibles beneficios y riesgos a la hora de elegir un curso de acción. Es más probable que se equivoquen y se enfrenten a consecuencias negativas.

¿Qué es la toma de decisiones con conocimiento de causa?

La capacidad de pensar de forma crítica es la clave para tomar buenas decisiones sin sucumbir a los errores o prejuicios habituales. Esto significa no dejarse llevar por el instinto, sino averiguar qué conocimientos le faltan y obtenerlos. Cuando se examinan todas las posibles fuentes de información con una mente abierta, se puede tomar una decisión informada basada en hechos y no en la intuición.

¿Cuáles son los métodos de una buena toma de decisiones?

Un enfoque satisfactorio de la toma de decisiones implica conformarse con un resultado suficientemente bueno, aunque sea defectuoso. Un enfoque maximizador, en cambio, espera que las condiciones sean lo más perfectas posible para minimizar los riesgos potenciales. Las personas que toman buenas decisiones saben cuándo es importante actuar de inmediato y cuándo hay tiempo para esperar y reunir más datos antes de elegir.

Cuales son los metodos de una buena toma de decisiones

El modelo de característica única

Este enfoque consiste en basar la decisión en una sola característica. Por ejemplo, imagine que va a comprar un jabón. Ante una gran variedad de opciones en su supermercado local, decide basar su decisión en el precio y comprar el tipo de jabón más barato disponible. En este caso, ha ignorado otras variables (como el aroma, la marca, la reputación y la eficacia) y se ha centrado en una sola característica.

El enfoque de una sola característica puede ser eficaz en situaciones en las que la decisión es relativamente sencilla y se dispone de poco tiempo. Sin embargo, no suele ser la mejor estrategia cuando se trata de decisiones más complejas.

El modelo de características aditivas

Este método consiste en tener en cuenta todas las características importantes de las posibles opciones y luego evaluar sistemáticamente cada una de ellas. Este enfoque suele ser un método mejor cuando se toman decisiones más complejas.

Por ejemplo, imagine que está interesado en comprar una nueva cámara. Creas una lista de las características importantes que quieres que tenga la cámara y luego calificas cada opción posible en una escala de -5 a +5.

Las cámaras que tienen ventajas importantes podrían obtener una calificación de +5 para ese factor, mientras que las que tienen inconvenientes importantes podrían obtener una calificación de -5 para ese factor. Una vez que haya examinado cada una de las opciones, puede sumar los resultados para determinar qué opción tiene la calificación más alta.

El modelo de características aditivas puede ser una gran manera de determinar la mejor opción para una variedad de elecciones. Sin embargo, como puede imaginar, puede llevar bastante tiempo y probablemente no sea la mejor estrategia de toma de decisiones si tiene poco tiempo.

El modelo de eliminación por aspectos

El modelo de eliminación por aspectos fue propuesto por primera vez por el psicólogo Amos Tversky en 1972. En este enfoque, se evalúa cada opción de una en una, empezando por la característica que se considere más importante. Cuando un elemento no cumple los criterios establecidos, se tacha de la lista de opciones. La lista de posibles opciones se va reduciendo a medida que se tachan elementos de la lista hasta que se llega a una sola alternativa.

Toma de decisiones

Los tres procesos anteriores suelen utilizarse en casos en los que las decisiones son bastante sencillas, pero ¿qué ocurre cuando hay cierto riesgo, ambigüedad o incertidumbre? Por ejemplo, imagine que llega tarde a su clase de psicología.

¿Debe conducir por encima del límite de velocidad para llegar a tiempo, pero arriesgándose a recibir una multa por exceso de velocidad? ¿O debes conducir por encima del límite de velocidad, arriesgarte a llegar tarde y, posiblemente, a que te quiten puntos por perder un examen sorpresa programado? En este caso, tienes que sopesar la posibilidad de llegar tarde a tu cita y la probabilidad de que te pongan una multa por exceso de velocidad.

Al tomar una decisión en una situación así, las personas tienden a emplear dos estrategias de decisión diferentes: la heurística de la disponibilidad y la heurística de la representatividad. Recuerde que una heurística es un atajo mental que permite tomar decisiones y hacer juicios rápidamente.

Toma de decisiones

La heurística de la disponibilidad

Cuando intentamos determinar la probabilidad de que algo ocurra, solemos basarnos en la facilidad con la que recordamos hechos similares ocurridos en el pasado. Por ejemplo, si estás intentando determinar si debes conducir por encima del límite de velocidad y arriesgarte a que te multen, puedes pensar en cuántas veces has visto a gente ser detenida por un policía en un tramo concreto de la carretera.

Si no puede pensar inmediatamente en ningún ejemplo, puede decidir seguir adelante y arriesgarse, ya que el heurístico de disponibilidad le ha llevado a juzgar que pocas personas son detenidas por exceso de velocidad en su ruta concreta. Si se le ocurren numerosos ejemplos de gente que ha sido detenida, puede decidir ir a lo seguro y conducir al límite de velocidad sugerido.

El heurístico de la representatividad

Este atajo mental consiste en comparar nuestra situación actual con nuestro prototipo de un evento o comportamiento concreto. Por ejemplo, cuando intentas determinar si debes acelerar para llegar a tiempo a tu clase, puedes compararte con tu imagen de una persona que tiene más probabilidades de recibir una multa por exceso de velocidad.

Si tu prototipo es el de un adolescente descuidado que conduce un coche de carreras y tú eres una joven empresaria que conduce un sedán, podrías estimar que la probabilidad de recibir una multa por exceso de velocidad es bastante baja.

El proceso de toma de decisiones puede ser sencillo (como elegir al azar entre nuestras opciones disponibles) o complejo (como valorar sistemáticamente distintos aspectos de las opciones existentes). La estrategia que utilicemos depende de varios factores, como el tiempo del que dispongamos para tomar la decisión, la complejidad global de la misma y la cantidad de ambigüedad que haya.

¿Cómo elegimos entre dos o más opciones que parecen igualmente atractivas a primera vista? La toma de decisiones suele ser una mezcla de intuición y pensamiento racional; los factores críticos, incluidos los prejuicios personales y los puntos ciegos, suelen ser inconscientes, lo que hace que la toma de decisiones sea difícil de poner en práctica o de controlar.

Sin embargo, hay medidas para garantizar que las personas tomen decisiones excelentes de forma sistemática, como recopilar la mayor cantidad de información posible, considerar todas las alternativas posibles, así como sus beneficios y costes, y tomarse el tiempo necesario para dormir en las decisiones más importantes.

Te preguntarás, ¿Cómo hago para ser más consciente de mis decisiones? El discernimiento implica interrogarse, sobre lo que es bueno para mí. Significa no huir, sino leer seriamente, sin prejuicios la realidad.

Es sorprendente la cantidad de mujeres que han tenido y tienen piedras en la vesícula. Han sido mujeres que nunca pudieron decidir o que les ha costado trabajo tomar decisiones o no las tomaron…

Las decisiones difíciles son una oportunidad preciosa para celebrar lo hermoso de la vida. Oportunidad de crear nuestras propias razones, son un regalo del cielo para crecer y volvernos las personas singulares que somos.

¿Cómo se sabe si se ha tomado una buena decisión?

En la vida, a menudo no hay una decisión “correcta”. Cuando se está rodeado de una gran cantidad de opciones, es fácil experimentar una parálisis en la toma de decisiones o sentirse menos satisfecho con ellas. Incluso puedes culparte a ti mismo cuando en realidad estás pasando por una “sobrecarga de opciones”. La clave es encontrar formas de simplificar tu decisión y no rumiar los muchos caminos no tomados.

¿Qué habilidades son necesarias para tomar decisiones?

La toma de decisiones puede ser estresante, y el seguimiento es esencial. Hay que aceptar que el pánico, el miedo y la falta de confianza en uno mismo suelen formar parte del proceso de toma de decisiones. Es crucial dormir lo suficiente para poder pensar con claridad. Intenta mantener tus prioridades. Sopese cuidadosamente las ventajas y desventajas, comprométase a tomar una decisión y llévela a cabo.

¿Cómo puede agudizar su capacidad de decisión?

Ralentizar el proceso de toma de decisiones para evitar elecciones impulsivas. Sea consciente de las estrategias de venta habituales, como los empujones y el efecto señuelo, que introduce una opción engañosa para conseguir que las personas tomen una determinada decisión. Reúne toda la información que puedas y no permitas que los deseos de los demás dicten tu decisión.

Evitar las malas decisiones

El campo de la economía del comportamiento ha demostrado que las personas no siempre son racionales a la hora de tomar decisiones. Afortunadamente, la mayoría de las decisiones personales y profesionales tienen pocas o ninguna consecuencia negativa a largo plazo. Sin embargo, a veces una persona tiene que tomar una decisión que tendrá un profundo impacto en su futuro, desde con quién se casa hasta dónde vive o cómo gestiona su carrera profesional. En estos casos, es importante evitar los errores más comunes que pueden llevar a una mala toma de decisiones. Entre ellos se encuentran investigar poco o demasiado, confundir las opiniones con los hechos, la fatiga en la toma de decisiones, no aprender de los errores del pasado, etc.

¿Cómo puedo ayudar a alguien que toma malas decisiones?

No intente tomar la decisión que usted tomaría, ni le obligue a actuar rápidamente si está dudando sobre un asunto importante. Más bien, ayúdale a cultivar cualidades mentales que le sirvan más allá de este momento, y anímale a pensar en sus opciones haciéndole preguntas sencillas y respetuosas.

Como puedo ayudar a alguien que toma malas decisiones

¿Cómo racionaliza la gente las malas decisiones?

Hay dos tipos de racionalización que la gente suele hacer: prospectiva y retrospectiva. La racionalización prospectiva se refiere a la racionalización de una decisión antes de tomarla, mientras que la racionalización retrospectiva se refiere a la racionalización de una decisión después del hecho.

¿Las personas pueden tener demasiadas opciones?

En la década de 2000, Barry Schwarz acuñó la expresión “la paradoja de la elección” para describir el hecho de que los consumidores estadounidenses tienen tantas opciones entre las que elegir que a menudo pierden tiempo y espacio mental cuestionándose a sí mismos y comparando diferencias triviales.

¿Puede un número excesivo de personas arruinar el proceso de toma de decisiones?

Cuando un gran número de personas participa en la toma de una decisión, el proceso puede ser usurpado por el pensamiento de grupo. El pensamiento de grupo se produce cuando individuos bienintencionados toman decisiones pobres o irracionales por el deseo de conformarse o evitar la disensión. Como resultado, los miembros del grupo pueden sentirse presionados para ignorar las consideraciones éticas y abstenerse de expresar sus dudas y preocupaciones naturales.

Un enfoque innovador para la toma de decisiones

La toma de decisiones es un aspecto crítico para sentirse exitoso y feliz en la vida; la toma de decisiones está en la raíz de todo lo que hacemos. Es importante desarrollar habilidades y estrategias eficaces para la toma de decisiones. Las estrategias de resolución de problemas incluyen, entre otras, el brain storming, el análisis de costes y beneficios, los planes de reparación por escrito y el examen de las posibles opciones (Wester, Christianson, Fouad y Santiago-Rivera, 2008). El proceso de toma de decisiones puede ser complicado y abrumador. Por ello, es valioso que los individuos aprendan un modelo a seguir, que pueda aplicarse a las decisiones cotidianas, así como a las que cambian la vida.

Krantz y Kunreuther (2007) afirmaron que un modelo de toma de decisiones basado en objetivos y planes es un enfoque eficaz y sólido para la toma de decisiones; en este modelo, se anima al individuo a centrarse en los objetivos, no en la felicidad o la utilidad. Según Krantz y Kunreuther, los planes se diseñan para cumplir uno o varios objetivos. Es decir, las personas hacen planes para satisfacer inconsciente o conscientemente los objetivos que tienen. Además, algunos planes satisfacen varios objetivos. Por ejemplo, las personas que asisten a un evento deportivo con un amigo pueden estar satisfaciendo varios objetivos: la amistad y la camaradería, la estimulación emocional del deporte de competición y el conocimiento social potencialmente útil que se obtiene al ver el partido. En este modelo, los objetivos dependen del contexto y los planes se basan en su capacidad para alcanzarlos. Esencialmente, en el modelo basado en objetivos/planes, el contexto proporciona el telón de fondo de la decisión que hay que tomar; los objetivos y los recursos, influidos por el contexto, contribuyen al desarrollo de planes plausibles; mientras que las reglas de toma de decisiones se aplican e influyen en el plan que se elige finalmente. Krantz y Kunreuther aplican esta teoría al negocio de los seguros, pero dan a entender que la teoría puede aplicarse adecuadamente a diversos contextos.

error: El contenido está protegido