Si está casado con alguien que padece trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), puede notar que afecta su relación de varias maneras. Sin embargo, es importante reconocer que esto va en ambas direcciones. Su relación también puede tener un impacto en el TDAH de su pareja.
Obtenga más información sobre algunos de los desafíos que puede encontrar si está casado con alguien con TDAH. Además, explore qué puede hacer para ayudar a su pareja y fortalecer su relación.
Cómo las características del TDAH afectan las relaciones
Los rasgos y características asociados con el TDAH pueden crear patrones predecibles y consistentes en su relación. Para las personas que no han encontrado formas de gestionar estos patrones, pueden surgir problemas.
Según Melissa Orlov, autora de “El efecto del TDAH en el matrimonio: comprenda y reconstruya su relación en seis pasos”, algunas de las características que pueden surgir en las relaciones afectadas por el TDAH incluyen:
- Molestias y/o ira crónica.
- Distribución desigual de las tareas del hogar.
- Uno de los cónyuges desempeña el papel de ser siempre responsable (un papel de “padre”) mientras que el otro es consistentemente inconsistente o irresponsable (un papel de “hijo”).
- Su noviazgo fue increíble y no se cansaban el uno del otro, ahora uno de los socios simplemente no está prestando atención en absoluto.
- Discutes todo el tiempo, incluso por cosas intrascendentes.
- Uno de los socios no parece recordar bien los acuerdos o no presta atención.
- Un socio tiene grandes problemas para cumplir con las cosas que se han acordado.
Otras formas en que el TDAH puede afectar una relación
Tener TDAH puede dificultar que una persona se mantenga al día con las tareas diarias. Esto se debe a un trastorno del funcionamiento ejecutivo, baja motivación y mala memoria de trabajo. Sin el apoyo adecuado, esto lleva a sentirse abrumado y agotado.
Debido a la incapacidad de las personas con TDAH para mantenerse constantes, les resulta fácil desarrollar ansiedad, ya que sienten que caminan constantemente sobre cáscaras de huevo y tienen miedo de enojar a su pareja.
Por otro lado, la pareja que no tiene TDAH puede enfrentar un estrés tremendo al tratar de asumir la mayoría de las responsabilidades si percibe que su pareja con TDAH no es confiable
La diferencia en el cableado cerebral del TDAH a menudo es incomprensible para la pareja que no tiene TDAH.
Las personas con TDAH tienden a experimentar pensamientos “acelerados”, “ruidosos” o “desordenados”, y están impulsados por intereses. Las personas con TDAH que están hiperconcentradas y demasiado ocupadas con sus planes pueden no prestar atención a sus parejas sin TDAH y descuidarlas.
La incapacidad de la pareja con TDAH para asumir constantemente la responsabilidad y cumplir los acuerdos puede hacer que la pareja sin TDAH se sienta resentida y emocionalmente reprimida.
Del mismo modo, cuando la pareja sin TDAH está constantemente molesta con su pareja con TDAH, esta última puede sentirse incomprendida y rechazada.
Cuando estos comportamientos se repiten, ambas partes pueden creer que las cosas nunca cambiarán. También hay preocupaciones constantes sobre lo que podría pasar si las luchas continúan.
La ruptura de la relación sexual y la intimidad emocional
Como resultado de estos patrones, ambos socios a menudo se sienten solos, infelices y abrumados. Son comunes las discusiones frecuentes, la falta de comunicación y la desvinculación de la relación.
Desafortunadamente, esta disfunción matrimonial puede poner en grave riesgo las relaciones. Las estadísticas sugieren que las tasas de divorcio de las parejas afectadas por el TDAH son casi el doble que las de las parejas que no están afectadas. Sin embargo, tomar medidas para comprender la forma en que los rasgos del TDAH pueden afectar su matrimonio y buscar soluciones puede ayudar a mejorar su relación.
TDAH: Identificar las trampas del TDAH y mejorar la comunicación
Según Psycom, un sitio de salud mental, las personas con TDAH pueden intentar mejorar la comunicación al:
Usar declaraciones de “yo siento”
Esto ayuda a transmitir emociones y evitar culpar. P.ej. Cuando se sienta abrumado, puede decir: “Me siento muy abrumado y estresado. Necesito ayuda”.
Usar expresiones faciales
Esto ayuda en la comunicación no verbal, que es crucial para ayudar a la otra parte a comprenderlo mejor. Cuando te sientas feliz, dale una sonrisa reconfortante a tu pareja.
Repetir y reformular
Esto le ayudará a recordar las tareas importantes que su pareja le ha comunicado y a asegurarse de que va por el camino correcto.
Hacer preguntas
Si siente que no puede comprender por qué su pareja está molesta, pregúntele y aclare con ella.
Hablar sobre cómo su TDAH afecta sus acciones
Sea honesto y explique cómo el TDAH afecta su respuesta para evitar que su pareja lo malinterprete. ADHD 2.0 de Edward M Hallowell y John J Ratey es un buen curso intensivo sobre todo lo relacionado con el TDAH.
Mantener un juguete inquieto para conversaciones largas
Esto le ayudará a mantener su mente ocupada. P.ej. Intente llevar consigo un fidget spinner cuando hable de finanzas con su pareja.
Personas sin TDAH: Evite la dinámica entre padres e hijos, sea empático
Según CHADD, es importante que usted sea empático con las respuestas de su pareja con TDAH.
Haga peticiones, no exigencias
Las personas con TDAH pueden ser particularmente sensibles a que les digan qué hacer. También tienden a requerir más esfuerzo del habitual para realizar las tareas. Intenta utilizar un tono neutral al comunicar tus peticiones y sé empático ante sus dificultades.
El cónyuge que no padece TDAH debe asumir parte de la responsabilidad, pero no toda
Garantice una división justa del trabajo y establezca objetivos semanales. Establecer objetivos semanales también puede recordarle a la pareja con TDAH sus responsabilidades semanales, minimizando así las posibilidades de olvido. Esto puede ayudar a aliviar la carga de la pareja con TDAH, que puede sentirse abrumada cuando se le asigna demasiada responsabilidad.
Reserve el tiempo adecuado para discutir tareas importantes con su pareja con TDAH y asegúrese de tener toda su atención. A veces, tocar a tu pareja mientras conversas con ella puede permitir que la misma se vuelva a centrar en ti.
¿Quiere aprender más sobre TDAH? ¿Cuál es la mejor forma de educar a las personas con TDAH? ¿Cómo reconocer y tratar el trastorno? Este curso le proporcionó información que lo ayudará a reconocer y tratar el Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) y mejorar el desempeño en la escuela, en los estudiantes y adultos.
Este curso ofrece una guía práctica y llena de recomendaciones sobre el diagnóstico y el tratamiento del TDAH en niños, adolescentes y adultos.
Efectos del TDAH en el matrimonio
Las características del TDAH pueden variar de una persona a otra, y el efecto que estos rasgos tienen en los individuos y las relaciones también puede variar. Algunas personas descubren que son capaces de gestionar estas características de forma eficaz en algunos entornos, como el trabajo, pero luego tienen más dificultades en lo que respecta a las relaciones.
Según Orlov, una persona con TDAH puede sentir:
- Secreta o abiertamente abrumado, ya que mantener la vida diaria bajo control cuando se tiene TDAH requiere mucho más trabajo de lo que otros creen.
- Subordinado a un cónyuge que “dirige las cosas”, especialmente si existe una dinámica entre padres e hijos.
- No amado o no deseado, porque siguen escuchando el mensaje de que él debería “cambiar” o hacerlo mejor.
- Miedo a volver a fracasar. A medida que una relación empeora, la inconsistencia típica del TDAH contribuye a la ansiedad sobre lo que puede suceder la próxima vez que fracase.
“Las personas con TDAH comprenden que el mundo no funciona para ellos de la misma manera que para los demás. Sus mentes a menudo están “aceleradas”, “ruidosas” o “desordenadas”, por lo que ven y experimentan el mundo de maneras que otros a menudo no se relacionan bien”, explica Orlov.
Cómo se ven afectadas las parejas que no tienen TDAH
El cónyuge que no tiene TDAH también suele verse afectado por estos desafíos y la dinámica que se forma en la relación. En casos leves, una persona puede sentirse insatisfecha porque su pareja siempre parece distraída u ocupada con otras cosas.
En el otro extremo del espectro están las relaciones en las que la pareja sin TDAH comienza a tratar a su cónyuge como a un niño, asumiendo responsabilidades y no permitiéndoles ser socios iguales.
La experiencia de la pareja que no padece TDAH puede caracterizarse por lo siguiente:
Soledad
Sienten que no reciben atención de su pareja. Un estudio encontró que las parejas que no tienen TDAH a menudo se sienten insatisfechas con la falta de intimidad en su relación.
Ira
Pueden enojarse porque su pareja no puede controlar o cambiar su comportamiento. La pareja que no tiene TDAH puede expresar este enojo abiertamente o puede reprimirlo hasta llegar a un punto de ruptura.
Estresado
La pareja que no tiene TDAH puede asumir las responsabilidades de la otra persona hasta el punto de que tiene demasiado entre manos y no tiene suficiente ayuda. Esto puede provocar estrés, pero también sentimientos de ira, amargura y resentimiento.
Agotado, desesperado y triste
Con el tiempo, incluso la persona más paciente puede sentirse abrumada y agotada. Es posible que empiecen a sentir que nada cambiará jamás y que no hay forma de mejorar la situación y las relaciones.
Patrones destructivos que pueden surgir
Cuando una persona está casada con alguien con TDAH, puede surgir una tendencia en la que ambos culpan a la enfermedad por todos los problemas de su relación. Sin embargo, ambos cónyuges deben reconocer su papel en la contribución a la angustia matrimonial. Orlov se refiere al patrón que surge como “ciclo síntoma-respuesta-respuesta”.
Las características del TDAH crean un estrés inesperado en una relación. Esto puede dar lugar a malentendidos, pero también puede conducir a un patrón destructivo que incluya las características de las condiciones, la respuesta a esas características y la respuesta a la respuesta.
Por ejemplo, las personas con TDAH frecuentemente experimentan una mayor sensación de distracción. Esto puede hacer que su pareja se sienta ignorada, especialmente si el TDAH del individuo no está diagnosticado. Sin una explicación para esta distracción, la pareja sin TDAH podría malinterpretar el comportamiento como una falta de atención y preocupación.
Esto puede provocar dolor, discusiones y resentimiento. Y debido a que la persona con TDAH no comprende la fuente del enojo de su pareja, se convierte en un ciclo descendente que se refuerza a sí mismo.
Un diagnóstico preciso de TDAH en adultos puede ayudar a ambas personas a comprender mejor cómo estas características podrían afectar su relación. En el ejemplo anterior, la pareja que no tiene TDAH podría decir: “Has estado distraído últimamente y me siento solo. ¿Vamos a hacer algo especial juntos?”.
Consejos si tu pareja tiene TDAH
Si su pareja tiene TDAH, no se trata de esforzarse más para que la relación funcione, sino de “intentar de manera diferente”.
Por ejemplo, Orlov señala que esforzarse más en recordar una tarea no hará que una persona se distraiga menos o sea menos olvidadiza. Una solución más eficaz y realista es poner la alarma de tu móvil para recordarte la tarea. Es posible que la pareja con TDAH aún se distraiga, pero tener un recordatorio puede hacer que su atención vuelva a la tarea en cuestión cuando sea necesario realizarla.
Orlov también sugiere que existen otras estrategias que pueden ayudar a las parejas en las que uno de los miembros tiene TDAH a fortalecer y reparar su matrimonio.
Recuerde que es un esfuerzo de dos personas
Ambos socios deben asumir la responsabilidad de sus propios problemas. No eres responsable de cambiar a tu pareja, pero puedes apoyar sus esfuerzos por gestionar sus rasgos y características de forma más eficaz. Proporcionar estímulo y comentarios positivos.
Obtenga más información sobre el TDAH en adultos
Conocer más sobre la experiencia de tu pareja te ayudará a tener más empatía y paciencia.
Considere tratamientos para controlar las características del TDAH
Los medicamentos, el entrenamiento de habilidades y la psicoterapia pueden ayudar a controlar diferentes aspectos del TDAH en adultos, como la impulsividad, la desorganización y la falta de motivación. Anime a su pareja a considerar hablar con su médico sobre los pasos que puede tomar para controlar algunas de estas características.
Concéntrate en mejorar tu relación
Trate de no obsesionarse demasiado con quién hace qué en la relación; en cambio, presten atención a cómo se relacionan unos con otros. Fortalezca su conexión antes de abordar algunos de los problemas logísticos de su matrimonio.
“En última instancia, el matrimonio es alegría”, sugiere también Orlov. “Recuerde encontrar algo para celebrar o reírse con la mayor frecuencia posible. Reserve tiempo para crear alegría, no solo tiempo para arreglar las cosas. Ambos necesitan alivio del esfuerzo que implica cambiar hábitos que se han acumulado durante años”.
Cuando estás casado con alguien con TDAH, no es raro que las características de la afección creen estrés y conflicto en la relación. El primer paso es reconocer los signos de problemas.
Una vez que comprenda mejor cómo los rasgos del TDAH y su respuesta a esos rasgos pueden crear conflictos, usted y su pareja podrán trabajar juntos para encontrar soluciones. Aprender a manejar las características del TDAH, comprender mejor la afección y tomar medidas para fortalecer su conexión son excelentes puntos de partida.